Cuidado con lo que dices, cuida tus palabras, tus promesas.
Cuidado con esas miradas y los gestos que haces cuando me miras.
No creas que no lo noto, que no veo lo que hay detrás de este juego.
Se precavido en la forma en que me miras, en el roce de tu mano en
mi pierna que sube y baja tímido y ansioso.
Precaución que si has de cruzar el limite debes estar conciente de lo
que te espera, de lo que vendrá.
Porque así como tu yo también tiemblo al contacto de tu piel, igual
que tu siento mi pecho dolorido y en gran labor cuando te acercas un
poco mas.
Miro tu imagen en la fria pantalla y no dejo de pensar en que desearía en este momento decirte sin reserva aquellas palabras que susurre aquella tibia noche que compartimos, tu dormías y yo te observaba en silencio como si creyera que el mas mínimo ruido te despertaría y me lamentaría de haber roto tu sueño. Me senté en la orilla de la cama y me atreví a con extremo cuidado acariciar tu pelo y sintiéndome casi un ladrón acaricie la tersa desnudes de tu hombro, y acercando mi boca a tu oído te dije: Te Amo, no se si las palabras las diría por el animo del momento o el alcohol en mi sangre o si venían de las pura fibra de mi corazón.
Solo se que hace tiempo que no te veo y mis ojos te extrañan ya, y algo semejante a una lagrima brota silenciosa y me sabe a ti.
Cuento los días desde esa ultima vez y espero con ansia que ocurra un nuevo encuentro y poder ser de nuevo un ser completo junto a ti, volver a la ridicula y feliz rutina que realizo cada que estas frente a mi.
Cerrar los ojos y contar en silencio, estremecerme y sonreir nervioso.
Con mis puños conteniendo el ansia, esperando las caricias postergadas disolverse en tu piel.
Recojer tus miradas una a una y posar hipnotizado la mía en tus labios y en tus manos.
Ser cautivo de tu dialogo que no me deja un solo momento para pensar en algo mas.
Desespero y espero, me pierdo en la luna que iluminaba tus ojos aquella noche, soy prisionero y no me duele perder la libertad.
Escribo y nada tiene sentido, las frases se deshebran en hilillos de desazón y arranco una hoja
mas a la vieja libreta que adelgaza en cada intento mas y mas.
Precaución dijiste, que no sabes lo que te espera si esta línea has de cruzar.
Ahora la he cruzado y espero un buen final. Verte pronto, verte ya.